miércoles, 12 de enero de 2011

Tirando pelotas fuera

Como dice Cristina de ASIEM, que aporta una de estas noticias: "No me esperaba que los psiquiatras se pusieran en pie de guerra por lo del tabaco... Será que todo lo demás ya lo tienen controlado y lo hacen superbien". La otra noticia muestra que los responsables de psicología tampoco son mancos.


Los psiquiatras reclaman medidas específicas de deshabituación tabáquica para enfermos mentales

JANO.es,11 Enero 2011 16:33
La Sociedad Española de Psiquiatría (SEP), la Sociedad Española de Psiquiatría Biológica (SEPB) y la Fundación Española de Psiquiatría y Salud Mental (FEPSM) han expresado su apoyo a la nueva ley antitabaco por considerarla una norma de alto valor poblacional y, por posicionar a España al mismo nivel que el resto de los países europeos.
Sin embargo, desde las tres sociedades han expresado la necesidad de implantar medidas específicas que ofrezcan a los enfermos mentales graves tratamientos de desintoxicación y deshabituación al tabaco.
Según el Dr. Julio Bobes, presidente de la SEPB, “los enfermos mentales presentan especiales dificultades para dejar de fumar y, hasta ahora, los resultados obtenidos en los tratamientos disponibles son discretos”.
En este sentido, el Dr. Jerónimo Saiz, presidente de la SEP, añade que “el tema del tabaquismo en enfermos mentales ha recibido relativamente poca atención por parte de los profesionales. Tendríamos que considerar que los enfermos mentales deberían recibir más apoyo en la prevención, control y tratamiento del tabaquismo”.
“Los especialistas en psiquiatría deberán promover más ampliamente la motivación al cambio y, por lo tanto, las desintoxicaciones-deshabituaciones de la nicotina, con el apoyo de los costes por parte del Sistema Nacional de Salud, ya que la mayoría de los enfermos mentales graves no disponen de medios económicos para financiarse los tratamientos”, añade el Dr. Julio Vallejo, presidente de la FEPSM.
Prevalencia de 2 a 3 veces mayor
“La prevalencia de tabaquismo en los enfermos mentales es de 2 a 3 veces mayor que en la población general”, recuerda el Dr. Saiz. “La enfermedad cardiorrespiratoria es la primera causa de muerte en los pacientes con enfermedades mentales”, añade el Dr. Bobes.
Diversas situaciones y factores de riesgo están implicados en la mayor morbi-mortalidad que presentan los enfermos mentales, comparados con la población general, y uno de los más importantes es la alta prevalencia de tabaquismo que se mantiene inalterable en esta población. Asimismo, existe una relación directamente proporcional entre la intensidad y la gravedad de la clínica psiquiátrica y la gravedad del tabaquismo. “Los enfermos mentales aumentan su consumo de tabaco en los episodios sintomáticos y mucho más en los ingresos en unidades psiquiátricas, donde algunos pacientes no fumadores se inician en el consumo”, explica el Dr. Bobes.
En opinión del presidente de la SEP, “la adicción está especialmente arraigada en los fumadores con enfermedades mentales. La dependencia de nicotina es el trastorno por uso de sustancias más prevalentes en los pacientes con patología mental”. En este sentido, el presidente de la FEPSM, explica que “los enfermos mentales fuman más cigarrillos al día, inhalan más profundamente, tienen valores más altos de monóxido de carbono en aire espirado y metabolitos de nicotina en sangre y presentan una dependencia más intensa”.
“La adicción a la nicotina es muy intensa, hasta el punto que se necesite no solo tratamiento motivacional sino tratamiento multimodal, en el que se combinen tanto el abordaje psicológico como el soporte psicofármacológico”, concluye el Dr. Bobes.
La nueva ley antitabaco, que entró en vigor el pasado día 2, recoge la prohibición de fumar en todos los locales de uso público cerrados, a excepción de centros penitenciarios, centros psiquiátricos y centros de mayores o de personas con discapacidad, siempre que existan zonas habilitadas al efecto.

´Las familias captadas por la secta de Ondara han sufrido un terrible desgarro emocional´

Levante, 2011-01-12, ALFONS PADILLA DÉNIA
Miguel Perlado conoce los entresijos de la Congregación del Olivo pues ha tratado a varias familias que pertenecieron a esta organización que él no duda en definir como secta. Subraya el trauma psicológico que sufrieron estas familias y que se manifestó en cuadros de ansiedad y hasta en brotes psicóticos. Este experto ha atendido más de 800 casos relacionados con sectas.
La Guardia Civil desarticuló en 2004 la secta conocida como la Congregación del Olivo, que estaba asentada en Ondara (la Marina Alta), Benimantell, Callosa d'En Sarrià y la Nucia (la Marina Baixa). Lo que en principio fue una organización religiosa orientada al judaísmo derivó, según los investigadores, en una secta destructora. Sus miembros estaban obligados a enajenar sus bienes y entregar el 10% de sus ingresos (el diezmo) al líder espiritual, quien impuso la vida en comunidad y el aislamiento del mundo exterior. El líder de la Congregación del Olivo y otros once destacados integrantes están procesados por asociación ilícita, estafa y por causar lesiones psicológicas a numerosos seguidores de un grupo que llegó a los 80 miembros. El fiscal pide 78 años de prisión para esos doce acusados. Sin embargo, desde esta organización, se insiste en que no son una secta y que siguen funcionando como entidad religiosa legalmente reconocida.
- Como experto en sectas y presidente de la AIIAP (Asociación para la Investigación del Abuso Psicológico) conoce bien las actividades de la Congregación del Olivo. Además, como psicólogo, ha tratado a varias familias que rompieron con la férrea disciplina de esta secta.
- Así es. Hemos atendido a cuatro o cinco familias que abandonaron esta secta cuando descubrieron el doble mensaje de su fundador, quien les imponía una obediencia estricta a las normas, pero también les exigía dinero.
- El líder de la Congregación del Olivo asegura, sin embargo, que son una entidad religiosa legalmente reconocida.
- El hecho de que estén inscritos en el Registro de Entidades Religiosas y que cumplan los requisitos formales y administrativos no significa nada. Una secta puede tener componentes religiosos o no. Se la identifica por su estructura piramidal, la exigencia de obediencia ciega, la anulación de la personalidad y el aislamiento del mundo exterior al que somete a sus miembros.
- En este caso se captaba a familias enteras.
- Sí. Y los más arraigados a la secta eran los hijos, lo que llamamos segunda generación, ya que no habían conocido otra cosa distinta. Se habían criado en un ambiente sectario. Cuando los padres dan el paso de salir de la secta, les resulta muy difícil sacar a sus hijos.
- ¿Qué traumas dejó la pertenencia a esa estricta comunidad en las familias que han tratado
- Los padres decidían desvincularse cuando descubrían que, económicamente, los habían expoliado. Pero el hecho de vivir en comunidad había creado una fuerte dependencia. Además, teníamos que reestructurar a la familia entera. El trabajo de recuperación psicológica duraba como mínimo un año y en algunos casos continúa todavía hoy. Las familias han sufrido un terrible desgarro emocional. En los casos más leves, padecían crisis de ansiedad y, en los más graves, brotes psicóticos.
- Pero simplemente dar el paso de querer salir de la secta ya es importante.
- Sí, pero las personas han quedado psicológicamente muy tocadas. La mayoría quiere olvidar. Hay que entender que han vivido en comunidad y han sufrido una situación de abuso psicológico continuado. Tienen miedo a la violencia emocional porque desde la organización se les inculca el mensaje de que pueden abandonar la secta, pero fuera sólo encontrarán el mal y la enfermedad.
 

lunes, 10 de enero de 2011

Prensa sobre SM de diciembre 2010


Los trastornos mentales aumentan un 7% en un año

Pais, J. C. AMBROJO - Barcelona - 30/11/2010
La crisis económica no solo está afectando al bolsillo, sino también a la salud mental. La Agencia de Salud Pública de Barcelona cifra en un 7% el aumento de casos en el último año. Y este número puede ser superior en zonas con alta concentración industrial y aumento del paro como el Baix Llobregat, donde pueden llegar al 20%, asegura Fernando Boatas, director del Centro de Salut Mental de Adultos de Martorell (Barcelona).
Los trastornos depresivos adaptativos con síntomas de estrés emocional y de ansiedad son algunos de los más habituales, aunque la recesión económica también afecta a patologías clásicas como la esquizofrenia o el trastorno bipolar, al ser un colectivo más vulnerable, dice Boatas. La posible normalización de condiciones laborales precarias, por no decir salvajes, alerta este médico, puede conllevar en el futuro la cronificación de esos estados mentales. "Se tiene la idea de que la crisis acabará, pero se está creando una dinámica relacional entre empresas, trabajadores y sociedad que puede tardar muchos años en arreglarse y algunas patologías y comportamientos, incluso malas praxis personales, pueden quedar instauradas en la sociedad". En los últimos tiempos está creciendo el consumo de alcohol y sustancias psicotrópicas (ansiolíticos y antidepresivos) como recurso fácil para evitar el dolor, "pero no resuelve el problema", y gente que había dejado de fumar vuelve a hacerlo.

Influencia del paro

El paro tiene una gran influencia en las patologías mentales, no solo por los problemas económicos que genera, sino también por la pérdida de elementos no materiales relacionados con el trabajo, como el estatus, la estructura temporal diaria, la motivación para vivir, la autoestima, la actividad física y mental y las relaciones interpersonales, afirma Lucía Artazcoz, directora del Instituto de Servicios a la Comunidad de la Agencia de Salud Pública de Barcelona (ASPB).
La literatura científica ha estudiado otros periodos económicos negativos, y una de las lecciones que sobresale es que "el impacto que tienen las crisis económicas en la salud es paradójico: la mortalidad disminuye en épocas de crisis económicas y aumenta en épocas de bonanza. Sin embargo, en las crisis aumentan los problemas de salud mental, los suicidios y el abuso de alcohol y otras sustancias, aumentan los conflictos en general y en las familias", dice Artazcoz.

No falla la mente, sino el cerebro

Los expertos modifican el enfoque de la esquizofrenia, que cambia de dolencia psiquiátrica a neurológica - La enfermedad podría detectarse en estadios precoces

Pais, MÓNICA LÓPEZ FERRADO 29/11/2010
Hoy en día, la esquizofrenia es una enfermedad crónica que afecta a un 1% de la población, incapacitando a más de dos tercios de los afectados. Se diagnostica tarde, cuando aparecen ya las alucinaciones y los delirios, en una etapa en la que cualquier intervención tiene como objetivo primordial evitar que los brotes psicóticos se repitan. Pero algún día podrá diagnosticarse antes. Aunque las causas continúan siendo inciertas, hoy ya se sabe que el enfoque de la enfermedad debe cambiar. Tiene mucho que ver con un mal desarrollo de algunas partes del cerebro que ya se podría observar en la infancia. Aunque hay una predisposición genética, para que el daño se active tienen un papel crucial el entorno. La prevención también pasa por evitar los maltratos infantiles, el estrés o el consumo de drogas. Así lo indica un amplio informe publicado por Nature. Si hubiese manera de ver estos daños desde la infancia y evitarlos, se podría dejar a la enfermedad en un estado latente y evitar sus devastadores efectos.
¿Cómo se tratará la esquizofrenia en 2030? Nature se ha lanzado a aventurar cómo este nuevo enfoque cambiará el abordaje de la enfermedad de aquí a dos décadas. "Nos estamos aproximando a la enfermedad como un desorden en el neurodesarrollo, con las psicosis como un estadio tardío de la enfermedad que se puede prevenir", subraya Thomas Insel, del Instituto Nacional de Salud Mental de Estados Unidos, que participa en el amplio informe que, además, lanza predicciones "basadas más en la esperanza", reconoce Insel.
Actualmente, la esquizofrenia acostumbra a detectarse en la adolescencia o en adultos jóvenes. El mayor número de casos aparece entre los 18 y los 25 años, cuando el córtex prefrontal aún se encuentra en desarrollo. En la mayoría de casos se detecta cuando aparecen las alucinaciones y los delirios. Es decir, de una tercera etapa. Antes, los investigadores afirman que se pasa por dos estadios. Se han observado alteraciones ya en niños. A los nueve años, ya se pueden ver fallos en algunos circuitos cerebrales. También se empiezan a encontrar alteraciones en la materia gris. Luego vendría la etapa que los especialistas denominan como prodrómica, con alteraciones conductuales asociadas al daño neurológico. En definitiva, conforme avanza la enfermedad va disminuyendo el volumen del cerebro, la materia blanca, la materia gris y la conectividad entre neuronas, es decir, que se pierden circuitos neuronales.
Posiblemente, si estos daños se detectasen a tiempo se podría prevenir la evolución de la enfermedad que hoy en día conduce irremisiblemente al estadio de psicosis. Así dejaría de ser una enfermedad crónica para dos tercios de los afectados. Pero en la práctica, ¿cómo podrían los médicos detectar estos cambios en el cerebro en etapas más tempranas? ¿Quiénes serían candidatos a un cribado? Los expertos no se ponen de acuerdo sobre la conveniencia de realizar campañas de detección precoz, dado el peligro de falsos positivos y que todavía no existe un tratamiento preventivo eficaz. Además, aún es necesario desarrollar nuevas técnicas de imagen para explorar el cerebro, sus circuitos cerebrales y su metabolismo. Y nuevos criterios para decidir a qué personas se les debería practicar una posible criba preventiva. Uno de ellos sería posiblemente la predisposición genética.
El 80% de los individuos que desarrollan la enfermedad cuentan con un pariente directo que la padece. Pero conseguir tests que determinen con certeza el riesgo genético será complicado porque las posibilidades combinatorias son muchas. Los genes que se han caracterizado (se han asociado 43 genes al desorden) intervienen, de forma más o menos directa, en el desarrollo del cerebro: en la proliferación de neuronas, su migración o la formación de sinapsis.
El año pasado la revista Nature publicaba los resultados de tres consorcios internacionales que desvelaban algunas de las claves genéticas de la enfermedad. España participa en un consorcio liderado por Islandia y que trabaja con la información genética de 50.000 personas de 13 países europeos. Estos estudios han permitido determinar, entre otros, el importante papel de una región de los cromosomas 6, 11 y 18. También han detectado genes comunes entre la esquizofrenia y el trastorno bipolar.
La implicación de tantas variantes genéticas podría indicar que, en última instancia, en cada persona el desarrollo de la esquizofrenia acaba dependiendo de distintos procesos patológicos o vitales. Las zonas del cromosoma 6 involucradas en la esquizofrenia están relacionadas con el desarrollo del sistema inmune, lo que para los científicos corrobora la importancia del ambiente en la aparición de la enfermedad.
Teniendo en cuenta la complejidad de la enfermedad, el desarrollo de tests genéticos fiables aún está lejos. "Es una enfermedad compleja, que no vamos a poder explicar con la genética mendeliana", aclara Celso Arango, director del CIBER de salud mental y especialista del hospital Gregorio Marañón de Madrid que participa en uno de estos consorcios.
Pero la genética solo explica una parte de la enfermedad. Así lo indican las investigaciones realizadas con parejas de gemelos idénticos, que comparten el 99% de su información genética, en las que uno desarrolla la enfermedad y otro no. Los acontecimientos ambientales que hacen que el engranaje genético se active o no podrían tener lugar incluso en el vientre materno. "Hay evidencias claras de que ya en el segundo trimestre de embarazo puede haber agresiones neurotóxicas, desde infecciones virales que sufra la madre, como la propia gripe, o el consumo de drogas", explica Miguel Bernardo, director del programa de esquizofrenia del hospital Clínic de Barcelona. En algunos estudios en países nórdicos se ha visto que entre 20 y 22 años después de haber vivido una epidemia de gripe se ha dado un pico de la enfermedad, argumenta Bernardo. "Se trata de un momento crucial, cuando se produce la migración de las neuronas, cuando se configura el Sistema Nervioso Central". Arango incluso apunta a riesgos asociados con la edad de los padres. "A partir de los 40 años, hay mutaciones en los espermatozoides que podrían influir".
Las complicaciones obstétricas durante el parto que hacen que llegue menos oxígeno al cerebro del bebé también pueden condicionar el neurodesarrollo y añadir una vulnerabilidad ante la enfermedad. Sufrir maltratos durante la infancia o crecer en un ambiente hostil también predispone. A otras edades, múltiples estudios apuntan como elementos desencadenantes el consumo de cannabis, el estrés y otras agresiones psicológicas. "También se ha visto que la inmigración o vivir en la ciudad o en el campo pueden ser desencadenantes", afirma Celso Arango. "Ahora, con la genética y el ambiente tenemos que elaborar mapas de riesgo", añade el especialista.
En la búsqueda de señales que permitan un diagnóstico precoz, hay investigaciones que apuntan a la necesidad de abrir bien los ojos ante algunos desórdenes comportamentales que podrían ser la primera señal visible de las alteraciones biológicas. Así lo indica un estudio realizado en Copenhague, en el que se ha seguido a personas desde que nacieron hasta los 45 años. Se detectó que los adultos con esquizofrenia, durante su primer año de vida ya habían mostrado un retraso en los hitos psicomotrices que se supone que ha de ir completando un bebé. Durante su infancia, ya se aprecia una psicomotricidad más tosca y cierta insociabilidad. En la adolescencia, desórdenes emocionales, falta de motivación y pocas habilidades sociales. En definitiva, síntomas difíciles de distinguir en una época de la vida por definición inestable. Así pues, los expertos coinciden en que es necesario afinar más. Bernardo explica que en el Clínic se está llevando de forma experimental un programa de detección precoz con niños y adolescentes, "con una carga genética, con familiares de primer grado, o que se ha detectado en su personalidad comportamientos destructivos".
Con la nueva orientación de la enfermedad, habrá que investigar para conseguir nuevos medicamentos. "Habrá que hacer todo lo posible para conseguir que el cerebro madure de la mejor manera", apunta Arango. El arsenal terapéutico actual permite inhibir las alucinaciones y delirios. Es decir, intervenir en el estadio 3 de la enfermedad, con el objetivo de que al menos no se repitan las crisis y no se cronifique. Actúan sobre neurotransmisores como la dopamina (que se sabe que se encuentra en exceso) y los receptores GABA. Pero no corrigen los problemas estructurales del cerebro. Las farmacéuticas están buscando nuevas dianas terapéuticas, aunque aún no hay resultados.
Iniciar el tratamiento después de los brotes también supone que el paciente haya entrado en una pérdida neuronal que se traduce en déficits cognitivos, como pérdida de memoria, dificultades para mantener la atención y solventar problemas. Por eso, los expertos apuntan a que también sería necesario desarrollar fármacos que mejorasen las aptitudes cognitivas. Se suman otras patologías, relacionadas de forma indirecta con la enfermedad y la medicación, como los eventos cardiorespiratorios, o la obesidad, que afecta a casi la mitad de las personas con esquizofrenia. De hecho, algunos estudios indican que la esperanza de vida del paciente esquizofrénico es considerablemente menor: una media de 56 años.

La incidencia de la enfermedad

- Un 1% de la población sufre esquizofrenia, una enfermedad mental que presenta síntomas como alucinaciones, falsas ilusiones y deterioro cognitivo.
- La mayoría de casos se detectan entre los 18 y 25 años, con la aparición de los primeros brotes psicóticos.
- Con la medicación, en un tercio de los enfermos no se repite el episodio. Para los otros dos tercios, se convierte en una enfermedad crónica y con crisis recurrentes.
- Se estima que en más de un 70% de los casos tiene un origen genético. Una de cada diez personas con esquizofrenia tiene algún pariente que también presenta la enfermedad.
- En Europa, menos del 14% de las personas que padecen el mal tiene trabajo.
- En Estados Unidos, el 20% de los homeless, los sin techo, padecen esquizofrenia.
- Su esperanza de vida está en los 56 años, unos 25 años menos respecto a la población general.
- Un 7% de los enfermos se suicida.

Otro modelo es posible

Pais, MIKEL MUNARRIZ 03/12/2010
Mikel Munarriz Ferrandis es presidente de la Asociación Española de Neuropsiquiatría- Profesionales de la Salud Mental en el País Valenciano.
Un modelo mercantilista, basado en la fragmentación de los servicios, en la externalización de la asistencia y en la visibilidad propagandística domina la atención a la Salud Mental en el País Valenciano. Este modelo no es efectivo para aumentar el número de personas en procesos abiertos y esperanzados de recuperación, de familias capaces de apoyar estos procesos y de profesionales motivados y formados para ofrecer entornos terapéuticos que nos dejen crecer a todos.
¿Qué se ha hecho? Se ha publicitado una cartera de servicios que se concluyó con precipitación, dando lugar a un documento apartado de la realidad asistencial y de difícil aplicación.
La apertura de las unidades de hospitalización en Dénia y Elda es una buena noticia, aunque hayamos esperado 20 años y aunque siga siendo escasa su dotación sobre todo en personal de enfermería especialista
La Consejería de Bienestar Social ha parado su plan de acción en Salud Mental. Afortunadamente, porque se trataba de construir edificios sin atender a los problemas sociales derivados de padecer una enfermedad mental.
Hemos denunciado los problemas que supone la segregación de las personas entre la Consejería de Sanidad, que se ocupa del tratamiento agudo y la de Bienestar Social, que se ocupa de los crónicos. A más necesidad, menos recursos.
Además, las asociaciones de familiares que gestionan los dispositivos asignados a esta consejería han experimentado crecientes dificultades en el cobro. Así, las familias sufren una angustia añadida de no poder gestionar los dispositivos ni poder hacer frente a los salarios de sus profesionales. La actual coyuntura económica ha desvelado el carácter perverso de este sistema, que crea dependencias y conflictos de intereses insolubles y que debilita la capacidad reivindicativa de las asociaciones.
Todo esto no es un problema de simple falta de coordinación. Es un problema estructural que complica la vida a quienes más difícil la tienen.
En este balance no puede faltar la preocupación por la vulneración de los derechos humanos. Ya es una vulneración que no sean adecuadamente atendidos. Pero incluso las formas más groseras de maltrato se han denunciado en este año en el Psiquiátrico Penitenciario de Alicante. También nos tememos que el importante incremento de los lugares de reclusión para enfermos mentales favorezca la presencia rutinaria de tratos degradantes o indignos.
Otro modelo de atención es posible. Un modelo que se fundamente en el respeto a los derechos humanos y en los hallazgos científicos. Que base la asistencia en equipos de Salud Mental Comunitarios, con una composición realmente multidisciplinar, que permita la aplicación coordinada, a su tiempo y en su lugar de los tratamientos, en conexión con las necesidades reales de la gente. Equipos con capacidad de gestión y que incorporen a esta gestión las opciones de los usuarios y de sus familiares. En un modelo de asistencia público que cubra en igualdad de condiciones todos los momentos del proceso de recuperación y que sea capaz de integrar a todos los ciudadanos, sean estos hombres o mujeres, de aquí o de fuera, con minusvalía o sin minusvalía, penados, niños o ancianos.
Nos queda un largo camino de concienciación y de movilización detrás de estos objetivos.

Los problemas mentales están ya detrás de un 40% de los crímenes y agresiones graves

La mitad de las enfermedades diagnosticadas por forenses en Valencia no habían aflorado antes del delito

Provincias 09.12.10 - 00:14 - J. A. MARRAHÍ jmarrahi@lasprovincias.com | VALENCIA.
«Me embrujaron y controlaron con un cristal mi cabeza, que me ordenó matar». «Mi vecino me intoxicaba con polvos pica pica». «Mi padre me envenenaba la leche y el agua». «Unas voces me dijeron lo que tenía que hacer»... Estas frases esconden cinco asesinatos. Son motores directos de una violencia atroz e inesperada, chispas de origen incomprensible que han prendido fuego a la vida de familias enteras. Delirios paranoides, esquizofrenías, manías persecutorias...y muerte. Víctimas en Paiporta, Valencia, Benetússer o Chera.
Las más peligrosas de estas mentes se han desnudado ante alguno de los cinco expertos que realizan informes en la Sección de Psiquiatría del Instituto de Medicina Legal (IML). «El año pasado efectuamos 162 pericias psiquiatricas a petición de los juzgados, las de los agresores más graves, tanto homicidas como sexuales», explica Matías Vicente, director del IML.
Estos expertos toman una importante decisión previa al juicio: determinar el grado de imputabilidad de un asesino o violador, es decir, estimar hasta qué punto su voluntad o conocimiento eran esclavos de una mente enferma cuando cometieron la atrocidad.
La jefa de la sección de Psiquiatría es Purificación Beltrán, una mujer con más de dos décadas de experiencia. «Que un procesado nos engañe y trate de hacerse el loco es prácticamente imposible. Hay métodos para desenmascararlos, en colaboración con centros hospitalarios». Un hombre mayor implicado en una agresión sexual en Valencia aseguró que veía a un demonio «rojo y con cuernos, sin más componentes psíquicos de interés». El IML no tardó en comprobar que era una simulación tras pedir su ingreso en centro psiquiátrico de agudos para valorar su evolución y respuesta al tratamiento.
Realidad distorsionada
Beltrán estima que aproximadamente un 20% de los entrevistados sufre algún «desajuste adaptativo puntual» en el momento del delito. Un porcentaje similar es el de aquellos completamente atenazados por su enfermedad cuando brotó su violencia. «Las más comunes son los trastornos delirantes, la esquizofrenia o las psicósis por drogas, patologías que, sobre todo, distorsionan la realidad circundante de quien las sufre», resumió.
El que padece trastornos delirantes funciona bien en general pero en el pensamiento se le instala una idea irreal e irreductible a la argumentación lógica, el motor del crimen. «Es fecuente que el autor imagine que le envenenan, que su pareja le engaña o que aluda a referencias místicas considerándose un profeta», expone Beltrán.
En la esquizofrenia el enfermo mata como defensa casi instintiva ante unas amenazas falsas y constantes generadas por su mente. Oye voces que le hablan y le indican qué debe hacer, ve naves espaciales en vez de edificios y conspiradores peligrosos en lugar de padres y hermanos. Actúa en consecuencia contra una especie de complot generalizado contra él «que percibe como totalmente cierto», detalla Beltrán.
La mitad de las enfermedades mentales que se detectan durante la fase de examen forense no habían aflorado con anterioridad al delito cometido o no habían sido diagnosticadas.
Mohamed Alimoussa ha pasado su primer mes en un psiquiátrico penitenciario. Allí deberá estar 33 años. El joven marroquí, sin casi arraigo en España, dejó una triste huella en enero de 2009. Con toda frialdad, asesinó a cuchilladas a una joven de Paiporta y dejó gravemente herida a su amiga. Las conoció en el bar que regentaban y habían hablado a veces. Ese día, sin mediar discusión, el filo de 32 centímetros se clavó 16 veces en sus cuerpos.
La doctora Beltrán y un compañero forense, Juan Carlos Cauto, fueron los autores del informe de imputabilidad del acusado. Bucearon en su mente y encontraron un «trastorno de ideas delirantes de perjuicio y místico-religiosas». Fue uno de los pocos agresores «no imputables» que cada año reciben esta calificación pericial. También resaltaron su «extrema peligrosidad».
Llegó a definirse como «profeta del Islam». Estaba convencido de que las víctimas le habían puesto veneno en la bebida para que se enamorara de una de ellas. Otras veces hablaba de un extraño «cristal en la cabeza» con el que lo manipulaban. Meses antes del crimen fue atendido en el centro de salud de Paiporta por ansiedad y se le recetó un ansiolítico. Sin más. «Mohamed funcionaba bien en el resto de cosas que no giraban alrededor de su idea delirante», destacaron.
«Hay un aumento de población inmigrante implicada en homicidios de la que se desconoce su historial clínico mental», advirtió Beltrán. Puede haber problemas de fondo «pero no ha existido tratamiento ni seguimiento alguno al tratarse de personas a veces desarraigadas de su familia, sin el apoyo social necesario».
En la última década, una veintena de padres han fallecido en la Comunitat a manos de hijos con problemas mentales. Según la Plataforma en Defensa de la Salud Mental Pública, en la Comunitat hay 95.000 personas con enfermedades mentales graves y un 85% convive con su familia.
¿La asignatura pendiente? Los forenses lo tienen claro. La respuesta del director y la doctora Beltrán es casi al unísono: «Faltan plazas hospitalarias públicas de media o larga estancia para estos enfermos, en especial para los que, además de problemas mentales graves, presentan adicción a las drogas».

«Aman a un hijo que les insulta, les acusa y les increpa en sus desvaríos»

La hermana de un esquizofrénico explica en primera persona el drama de su familia

Provincias 09.12.10 - 00:12 -
Me llamo Teresa. Mi hermano sufre esquizofrenia. Es uno de los 10.000 enfermos que hay en Valencia. Él no nació así. Estudió hasta Segundo de Derecho. Su ilusión era terminar la carrera, tener una novia, casarse...
Pero de pronto un día apareció la enfermedad maldita. Tenía 22 años cuando su vida se paralizó. Ahora tiene 43. Sólo recuerda cosas del pasado, de lo que fue y de lo que vivió cuando tenía salud. Se ha pasado dos décadas yendo al psiquiatra de zona cada mes 10 minutos. En ese tiempo le recetaban medicación, pero nada más. Así se ha tirado 20 años, como si fuera un jubilado. Fumando, paseando, deambulando, volviendo a casa, jugando al solitario con la baraja, fumando, paseando, deambulando... Y así una y otra vez.
En octubre de 2008 ingresó en un hospital de la Agencia Valenciana de Salud. No quería. Tres meses antes ya estuvo en un centro. Lo ideal hubiera sido disponer de recursos intermedios donde ir y que le hicieran un seguimiento, pero no existen. Actualmente está otra vez en casa, donde la situación es penosa. Mi madre tiene 72 años y Alzheimer y mi padre, 74. Cada vez que voy allí me marcho deprimida. Él cree que voy contra él, que quiero boicotear su vida. Se lo imagina y actúa a la defensiva.
Mis padres son los recursos que la Administración no pone, cuidadores sin formación, pero con una gran capacidad de amar a un hijo que desvaría y les acusa de cosas que nunca hicieron. Les insulta o increpa hasta la desesperación, pero cuando pasan unas horas mi pobre hermano les pide disculpas. A veces le dice a mi madre que le entran ganas de tirarse por el balcón.
¿Imagináis lo que significa para una madre oir eso? El 10% de los enfermos de esquizofrenia se suicidan. No me extraña. Me parece poco para el nivel de sufrimiento que padecen. Si yo estuviera enferma y tuviera las mismas condiciones de atención socio-sanitaria seguramente también lo haría.
Han pasado 600 años desde que el Padre Jofre se preocupó de acoger a personas con problemas mentales. Entonces se les trataba como supuestos endemoniados, abandonados a su suerte en una barca en el mar. Ahora todo sigue igual. Siguen abandonados en sus casas, en las calles por donde deambulan sin techo. Nada ha cambiado.
Los presupuestos que se destinan a Salud Mental no varían. Seguimos sin una red de recursos asistenciales para atender a estos enfermos en los tres aspectos fundamentales: medicina, atención psicológica y social, como personas al fin y al cabo.
El panorama que espera ahora a mis padres en los años de su vejez es terrible. Mi familia se quiere morir. Mi hermano se quiere morir. No podemos ver y sentir tanto sufrimiento.

El niño asesinado por su padre en Denia iba a residir en breve junto a su madre en Barcelona

Atribuyen el parricidio de Dénia a un 'desequilibrio mental' del asesino

  • El hombre ha disparado a su hijo, de cuatro años y se ha quitado la vida
  • Los padres del parricida han necesitado atención médica tras el suceso
  • El pequeño pasaba los últimos días con su padre antes de irse a Barcelona
Efe | ELMUNDO.es | Denia (Alicante) domingo 19/12/2010 12:00 horas
Un hombre, vecino de Denia (Alicante), ha matado con un arma de fuego a su hijo de 4 años y luego se ha suicidado , al parecer, y según fuentes próximas a la investigación, como consecuencia de un "trastorno mental" ya que el menor iba a residir próximamente junto a su madre, quien vive en Barcelona.
Las citadas fuentes han explicado a EFE que el pequeño disfrutaba de sus últimos días de residencia en Denia, junto a su padre, quien "posiblemente no ha soportado el hecho de no poder ver a su hijo diariamente".
Cuando la convivencia se rompió entre los padres -ambos habían iniciado un proceso de divorcio-, la madre, de nacionalidad rusa, se marchó a Barcelona a trabajar, mientras que el padre permaneció en Denia residiendo junto al pequeño.
Al parecer, según las mismas fuentes, la madre tiene la custodia del pequeño, pero la pareja decidió que el niño se quedara inicialmente con el padre para "no interrumpir la vida cotidiana y el proceso escolar" del pequeño en el municipio alicantino.

La familia ha necesitado atención médica

Por otra parte, los padres del parricida han precisado asistencia médica tras conocer lo sucedido, según han informado las mencionadas fuentes.
El suceso se ha producido esta pasada noche en una vivienda de la avenida Miguel Hernández, en el centro urbano de Denia, en la que residía el padre, de 35 años, y su hijo.
Por causas aún no aclaradas, el hombre ha disparado contra su hijo y, posteriormente, se ha suicidado.
Los cadáveres fueron encontrados por una de las dos hermanas del ahora fallecido, después de que ésta, que fue quien alertó a los servicios de emergencia, decidiera acudir a la vivienda y entrar a la misma.

Conmoción en el municipio

El municipio alicantino recibía la noticia con conmoción, especialmente porque el parricida es una persona muy conocida y su familia regenta un establecimiento en el Mercado Central.
Algunos vecinos comentaron, al conocer el desenlace de este suceso, que las relaciones entre el ahora fallecido y su esposa no eran buenas y que en los últimos días lo habían visto "con el semblante muy serio y tenso, probablemente porque se acercaba la fecha en la que tenía que dejar el niño con su madre".

Festival de la escuela

La comunidad educativa de Denia también ha mostrado su consternación por el parricidio que ha acabado con la vida de este niño de cuatro años que, según informaron fuentes de su centro educativo, iba a participar esta tarde en el festival navideño del colegio.
Fuentes del centro 'Alfa y Omega', en el que el niño estudiaba, han afirmado que el cuerpo docente está "desecho", después de conocer el suceso a través de los medios de comunicación.
"Estamos muy afectados por la muerte del pequeño", han agregado estas mismas fuentes, que han eludido hacer valoraciones sobre los progenitores del niño, que habían iniciado un proceso de divorcio.

Las bajas de profesores por causas psíquicas pasan del 8 al 14% en una década

  • Estas bajas son más frecuentes en docentes de entre 40 a 55 años
  • Se disparan las depresiones, el estrés, y el síndrome del profesor quemado
Europa Press | Valencia
Mundo domingo 19/12/2010 17:36 horas
Las bajas asociadas a causas psíquicas o mentales de los profesores de Enseñanza Secundaria de la Comunidad Valenciana se han incrementado desde el año 2000.
De hecho, si a principio de la década suponían el 8,45% del total y eran la quinta causa más frecuente, en el curso 2007-2008 representaban ya el 14,34% y eran la tercera razón de falta laboral.
Así se desprende de los datos del 'Libro Blanco de la Enseñanza Secundaria. Comunidad Valenciana, 1998-2009' en el apartado dedicado al personal. El informe pone de relieve el "constante aumento" de las bajas debidas a enfermedades de carácter psicológico, que es además "marcadamente manifiesto en los últimos cinco años del período analizado", es decir, desde 2003.
Entre las afecciones mentales destacan las depresiones y trastornos neuróticos y de ansiedad como enfermedades más recurrentes, señala el estudio.
Asimismo, los investigadores de la UNED han constatado que este tipo de bajas progresan conforme avanza la edad del profesorado y son más frecuentes entre los docentes de entre 40 a 55 años, que es la franja mayoritaria en el sector.
A este grupo le sigue el de 30 a 39 años, con un ligero aumento en el 2007, mientras que el intervalo de edad con menor participación en estas bajas es la del profesorado más joven. Aun así, todos los grupos presentan una evolución ascendente.
El libro recoge que, según diversos estudios, estas bajas son más habituales en los trimestres segundo y tercero del año, mientras que en el primero se dan más ausencias del trabajo por alteraciones en la voz.

'Burnout'

También apuntan los expertos que la mayor parte de las publicaciones relacionadas con las enfermedades de los docentes hacen hincapié en el progresivo aumento de las bajas causadas por depresiones, estrés y el conocido 'burnout', el síndrome del profesor quemado.
De todos modos, el estudio señala que la tipología más frecuente entre las bajas que afectan al profesorado de Secundaria en la Comunidad es la del sistema respiratorio, que incluye la admigdalitis, faringitis, afonía y problemas en las cuerdas vocales.

Del hospital psiquiátrico al cine

Provincias 28.12.10 - 00:39 - C. VELASCO | VALENCIA.
La ficción, que emitirá Canal 9, narra la construcción en Valencia del primer centro para atender a enfermos mentales
El Rialto acoge el estreno de 'Entre dos reinos', una serie sobre el padre Jofré
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Edad Media. Calles de Valencia. Es de noche. Un hombre desarrapado grita mientras corre por los oscuros callejones perseguido por una turba de hombres y mujeres armados con palos y piedras hasta que le acorralan junto a una pequeña fuente. Los hachones encendidos iluminan su rostro aterrado. Le apedrean mientras le increpan. De la sombras sale una figura encapuchada que se interpone entre el hombre y la multitud, una piedra le golpea la frente, haciéndole sangre. Alguien le reconoce: es el padre Jofré. Y cesan los gritos y las pedradas.
-Hermanos. ¿qué hacéis?
-¡¡Es un endemoniado!! -Dice una voz.
- ¡¡Ha prendido fuego al pajar de los Mahiques!! -dice otra-.
-No, es un hermano que sufre -contesta Jofré-.
El loco gime:
-Padre, tienen razón. Oigo la voz de un demonio dentro de mí.
Jofré no le hace caso, lo levanta y se lo lleva».
Esta escena, que recoge la miniserie 'Entre dos reinos', fue inmortalizada en 1884 por Joaquín Sorolla en el lienzo 'El padre Jofré defendiendo a un loco'. El teatro Rialto, sede del IVAC, proyectó ayer esta secuencia el preestreno de la ficción valenciana, que produce Trivisión y se proyectará en Canal 9 aunque aún no tiene fecha.
'Entre dos reinos, con un presupuesto de 1,65 millones de euros, trata sobre la creación del primer hospital psiquiátrico de Europa por el padre Jofré, quien contó con la ayuda de San Vicente Ferrer. El director, Miguel Perelló, calificó de «proyecto muy difícil» sacar adelante una ficción de este estilo que, según el productor Ximo Pérez, recupera «el patrimonio histórico de los valencianos». Perelló defendió el trabajo de los actores, muchos procedentes de 'L'Alqueria Blanca', pero que 'Entre dos reinos' desarrollan papeles muy alejados de la mítica serie.
A la presentación oficial acudieron el presidente de la Generalitat, Francisco Camps, los consellers Vicente Rambla, Trini Miró y Juan Cotino y el director de RTVV, José López Jaraba. Entre el equipo artístico y productivo de la ficción que no faltó al preestreno destacaron Vanesa Romero, Sergio Villanueva, Iris Lezcano y Lola Moltó.
La serie enmarca la historia de amor entre un médico judío, encarnado por el actor Emanuel Esparza, y una noble, interpretada por Vanesa Romero, que transcurre en el contexto de la creación en la capital valenciana del primer hospital psiquiátrico de Europa en la Alta Edad Media.
El sanatorio fue impulsado por el padre Jofré en el siglo XIII con ayuda de San Vicente Ferrer quien interfirió ante la nobleza valenciana para conseguir fondos para la construcción del centro.
'Entre dos reinos' es una miniserie histórica que retrata uno de los momentos cruciales de la historia del Reino de Valencia, el oscuro espacio en que la corona se queda sin heredero y las familias nobiliarias y los reinos vecinos pugnan por conquistar la parcela de poder que ha quedado huérfana.
La producción revive nuestra historia a través de la mirada de dos de los principales personajes que intervinieron en ella: San Vicente Ferrer, auténtica luz en medio la oscuridad y protagonista absoluto en la solución de las crisis sucesoria y Fray Juan Gilabert Jofré, amigo y confesor del anterior, que porfió contra los prejuicios de una época de tinieblas.

Vall d'Alba aprueba crear un centro para enfermos mentales crónicos

La instalación se prevé ubicar en el inmueble inicialmente creado para albergar el Centro Hábitat Senior y que permanece en desuso

Provincias 31.12.10 - 00:57 - C. RUIZ | CASTELLÓN.
El Ayuntamiento de Vall d'Alba dio luz verde ayer por unanimidad a la creación de un centro especializado para enfermos crónicos en la localidad, cuya puesta en marcha se financiará mediante la firma de un convenio con el Consorcio Hospitalario Provincial de Castellón. Tal y como explicó el alcalde de la localidad, el popular Francisco Martínez, «se tratará de una infraestructura pionera en la provincia y formará parte del plan de humanización de la asistencia sociosanitaria».
En concreto, la iniciativa, desarrollada por el propio Martínez en colaboración con los directores del Consorcio, Nicolás Martínez y Miguel Llorens, pretende cumplir los cambios legislativos y sociales en los planteamientos médicos para tratar las disfunciones de carácter psiquiátrico, buscando ámbitos adecuados para cada uno de los problemas. Así pues, puntualizó el primer edil, «no se tratará de un hospital, sino de un centro residencial comunitario, abierto y flexible, destinado a personas con enfermedades mentales crónicas que no requieren hospitalización por las propias condiciones de su patología». En él, continuó, «se llevarán a cabo labores de rehabilitación, enfocadas hacia la mejora de la autonomía personal y social de los pacientes y apoyando su normalización e integración comunitaria».
Entre los casos que se tratarán en la nueva instalación, que según incidió Martínez también contribuirá «a la creación de empleo en el municipio», figuran pacientes persistentemente incumplidores del tratamiento psicofarmacológico, los que tienen baja conciencia de la enfermedad, los que tienen insuficiente apoyo sociofamiliar y sin las garantías de realizar una correcta supervisión de las tomas de medicación y otros hábitos de vida saludables y aquellos sujetos con problemas de salud mental que influyen en sus hábitos alimentarios, higiene básica, autocuidado o asistencia sanitaria.
Cabe destacar que la elección de Vall d'Alba responde a la existencia de un inmueble inicialmente previsto para albergar un Centro Hábitat Sénior que, según argumentó Martínez, «está en desuso debido a que, con el cambio de la coyuntura económica, no se habían producido demandas de ocupación por parte de los vecinos, ya que ante las pérdidas de empleo, muchos de los posibles candidatos han pasado a estar cuidados por sus propios familiares».
Al respecto, destacar que la citada instalación cuenta con espacio suficiente para acoger a 20 pacientes en habitaciones dobles, cada una de las cuales dispone de baño propio. Asimismo, el edificio incluye comedor adaptado, sala de estar y televisión, sala de talleres, de terapia y de visita, despachos y consultas de enfermería, todo ello adaptado a las necesidades de los pacientes. Además, tendrá sistemas de seguridad y lo atenderán 14 personas.